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9.29.2014

Brujas del pasado








































Aquella mañana no entendía nada. 1434

¿Viaje en el tiempo?

¿Abdicación de Felipe VI? 

¿Reencarnación de Dalí? 

Un lado era más grande que el otro; pequeño y no gris, sino marrón.

Me gustan los reflejos - pensé yo.

Como el chirriar de la tiza en la pizarra. Como el grito de ansia.

El puto tiempo corre cuando le conviene. Egoísta y altanero.

Que bonito el roce del cariño. El corregir de un padre. 

"Quiero probar como frena" - dijo en actitud pueril. 

Sólo es una aventura.  Los he hecho estando sólo, pero he conocido a gente en la estación. 

Le cogí pánico a crecer. No quiero ser el loco.

Su hija es también prostituta. Yo no quiero ser buena. 

Sin el miedo, no existiría la verdadera seguridad.
Yo me enteré el otro día que lo escuché por la radio. 

9.22.2014

Sensibilidad Perfeccionada


© Iván García










































Plano fijo. Mirada en pausa. Expresión diez. Intensidad cero. Te miro en plano subjetivo y vuelve a empezar. 

Me encanta tocar las manos de los NO conocidos.

A veces siento escalofríos.

"Modigliani: hombre y mito".

Como cuando todas las canciones que escuchas te encajan a la perfección.

Lo saco a pasear para que ejercite su mundo interior. Es un conflicto interno.

Me paro y esa blanca paloma abre su ALA. Era preciosa. ¿Es?

Nos enseñaron. 

Una mirada azul y actitud contemporánea. Relajado y autoimpuesto.

No te olvida porque no te recuerda. Persistencia retiniana.

Me encanta mirar cómo te vas. ¡Qué pena que no te des la vuelta y nunca lo sepas!

Pero sí, era yo.

Cuadro a cuadro, y así unos cuantos. Tengo que ir más rápido - pensé yo.

Estoy loco y me aguanto. Prefiero abrir la puerta y que entren por la que está abierta.

Me encuentro. Me complazco.

Pero a veces me cuesta vivir. DORMIR. descansar. morir.

Me aguanto.

No sé porque me encanta todo, sufro delirios, enfermo de placer.

Las curvas molan. Son divertidas. Las rectas son simples. Una línea.
Que se queden en la Escuela de Chicago, porque yo me quedo con los huevos dalinianos, con Praxíteles y con la espuma de las olas que mecen el mar.

9.11.2014

Entrevista al Marqués Mío, palabra de gitano


Piazza della Signoria - Bernardo Belloto





























La noche iba sobre reencuentros, amigos, fiesta y unos cuantos flamencos.

Tenían hambre y decidieron entrar a  un tal McDonald's, ese junto a las prostitutas. 
Junto a la boca del metro donde esperan. 
Donde si miras hacia arriba, sólo te ves a ti.

Posteriormente, se dirigieron hacia el epicentro de la movida, y mientras el tiempo hacia de las suyas, ellos caminaban. Por la calle Colón quisieron ir. No sé si fue por algo en concreto. Ahí está el Wharf.

Quedando poco para girar a la derecha, sucedió. ¡Sorpresa!

Ellos, artistas en potencia e inexpertos en la vida, habían estado hablando sobre él, minutos antes. Tal vez segundos. No muy allá. Por el camino que comunicaba la Villa de Madrid con el vetusto pueblo de Fuencarral.

Sin desviarme del tema, en ese momento, como en el -V- de ese poeta maldito, el tiempo reapareció; el tiempo reinó. Se detuvo, y con esto atrajo recuerdos, pesadillas, cóleras y neurosis. 
El mundo se contrajo, el espacio se expandió, el CORAZÓN explotó.

Ellos, artistas en potencia e inexpertos en la vida, seguían caminando. Él lo miró, se miraron... Pero siguieron. Giraron a la derecha y uno de ellos se dio la vuelta, el otro no. ¿Miedo?

Todo pasó, el mundo se expandió, el espacio se contrajo y ellos, artistas en potencia e inexpertos en la vida, se fueron a CORAZÓN, ahí bebieron, rieron y vieron a la novia del Duque.

Fotos. Risas. Luces. Señor peculiar en bicicleta luminosa.

Ellos, terminaron la noche en el Wharf 73 con una gran hormiga. 

- Y, ¿ÉL? ¿Qué pasó con el que se dio la vuelta? 

El que NO se dio la vuelta enfermó. Le diagnosticaron síndrome de Stendhal, y con delirios y alucinaciones y algo confundido, fue a morir a la cuna del Renacimiento. Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados.

El otro, sólo es un tío guay. 

Y bueno, ahora me encuentro en Florencia sin saber si esto algún día ocurrió. 

9.04.2014

Alta tensión en las vías


Yo lo escuchaba. Ella lo sentía. 

El soplo de la luna inundó su cuerpo.

"Ya me puedes llamar" 

Habla. Llora. Se tira del pelo. 

Me recuerda a Natalia. Tan rubia, tan guapa, tan especial. 

Como cuando paso por su casa, y pienso.

"Aquí estuve riendo, y comiendo pasta un día de resaca".

¡PESTAÑAS! 

Con música todo sabe mejor. Con música es más triste aún.

Quiero continuar. 

No lo sabes. Cuando sientes calor dices cosas. Él colgó. 

En este caso fue ella. ¿Quién es ella?

Qué me haga efecto. Quiero continuar.

Cuadros. Cuadritos y líneas. Tres, en concreto. 

Recto arriba. Recto abajo. Líneas verticales. 

Y bueno, eso es todo. Cosas que pasan en el metro.

¿Quién es ella?

¿Importa?

El espacio, la profundidad. Redondo. Erwin Olaf.

Arte.


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