Borrasca asquerosa, déjame quererte. Me odias, te amo. Déjame hablarte al lado. Igual.
Te mimo, te defiendo y no me ayudas.
La tiras del pelo, la absorbes.
No vivo en ti, y ahora estoy en ti. Estás en mí.
No puedo subir. ¡Déjame!
No quiero bajar más.
Mejor rasca mi espalda, pero no te vayas. La pondré al revés por ti. Caminaré por ti.
Al final me quedé.
No quiero lo básico. La pared me quiere. La pared está ahí.
Yo soy tú, pero quiero que me bailes. Sí, sé que no me hablas.
¡Mientes, mientes, mientes!
A través de ti soy yo. Vivo lo que vivo, me fijo, corrijo.
¡Ay! ¡Me vuelvo loco! ¡Cúrame!
¿Qué quiero? ¿Qué necesito?
Es tu decisión, ¿no me crees? Sólo espero que dejes de tener miedo.
No es corriente. Es controversia, es hielo, es cristal, es rojo. Es una bañera y es un mito.