Instagram

3.02.2014

Morir, dormir, dormir… quizá soñar





Lo que nos entristece, no es el hecho  de dejar de vivir, sino perder aquello que daba un sentido a nuestra vida. Si un amor es nuestra vida, ¿qué diferencia hay entre vivir juntos o morir juntos?

Es preciso admitir que si el corazón tiene sus razones que la razón 
desconoce, es porque ello es menos razonable que nuestro corazón. Sin lugar a dudas, todos tenemos algo del Narciso, que ama y detesta al mismo tiempo su imagen, pero a pesar de todo, indiferente a cualquier otra imagen.

La locura en un lugar público provoca un cortocircuito, por ejemplo en un teatro.

Un hombre desordenado que va a morir y que no duda en poner orden alrededor suyo. Su vida cambia. Clasifica papeles, Se levanta temprano, se acuesta a una hora adecuada. Renuncia a sus vicios. Así su muerte brutal parecerá a todos más injusta aún.

[Texto extraído  de Le Diable au Corps. Publicado en 1920]


LE DIABLE AU CORPS. R. RADIGUET

Escribió Le Diable au Corps, siendo un adolescente.

Murió el 12 de diciembre de 1923 en ParísFrancia, con veinte años de edad, a causa de una enfermedad.





Instagram