Muerte como parte de vida.
Intriga como ausencia de miedo.
Sentimiento como resultado, y sufrimiento como algo explicado.
Porque la muerte es parte de la vida, pero me intriga tanto vivir, que prefiero sentir.
Tal vez, sufrir.
Ocupar el sitio adecuado, y esta cosa rara definir.
Y aquí.
Y ahora.
Tan sólo pido una cosa.
Me ahogo sin tu olor.
Por ello, desearía hablarte sin razón.
Dejar hundir tus dientes en mi, y desnudarme poquito a poco, muy lentamente, ante ti.
¡No me mires! ¡No me toques!
¡Qué vergüenza! ¡Qué pudor!
En resumen, no le temo a la muerte, y tampoco a vivir.
Solamente, un granito de tu amor.