Cuando eres un niño, eres un pervertido y ni siquiera te das cuenta.
Permanece. Permanente.
Perdona. Cuando eres un niño, NO sabes el significado de PERVERSIÓN.
Pero también están ellos. ¿Interés? ¿Ambición?
Y, aunque en mi vocabulario no existe "arrepentimiento", he aprendido a decir "NO".
¿Quiénes somos? ¿Quiénes son?
No encuentro palabras, palabra.
Ha sido la única vía de escape. Ha sobrevivido. Y, me encanta. Da corazones, y quietud a quién la necesita.
El positivismo me anula. Me gusta volar.
Agradecimiento. ¡Verdad!
A parte de la ciencia estoy yo, y ¿por qué no puedo ser otra realidad?
Explicar. Comprender.
Cosquilleos incesantes. Tan, tan, tan guay que me da vergüenza explicarte.
Cegado por la personalidad del artista. Brilla y se revuelca entre comunes mortales.
Cosas nuevas. ¡El paraíso!
Nos quitamos la careta y gritamos de verdad. Ellos estarán tomando el té.
Son colores. Es textura. Es tacto. Es olor, pero es olfato.
Elegante elefante rosa.
No me lo habría imaginado. ¡Es muy basto tete!
El tiempo debería sentirse culpable. ¡Qué repose! ¡Qué piense!
Pero que haga algo.
Angustiado por el perenne conflicto marco un cambio en el camino.
Yo mi careta la pegué en la cara del pulpo. Y el pulpo lo pegué en la pared. Todas las noches me mira. Me río.
Y a la derecha está HORMIGUEO.
Follow @davidsainz